domingo, 24 de noviembre de 2019

Temas IV y V

Tema IV.
La Hidrografía.

España se encuentra en un área geográfica árida. Las precipitaciones únicamente superan los 1000 mm en los lugares de clima oceánico y montaña. En el interior y costa mediterránea las lluvias son escasas e irregulares. 

El agua procedente de las lluvias o de la fusión de las nieves discurre por la superficie de la tierra y en parte se evapora o se filtra en el subsuelo formando acuíferos (aguas subterráneas).
Cuenca hidrográfica es el conjunto de tierras y de acuíferos que aportan sus aguas al curso de un mismo río. El caudal y su régimen dependen de la cantidad de agua que recibe su cuenca. El régimen puede ser nival, si el caudal está determinado por el deshielo y fusión de las nieves, o pluvial, si el caudal está determinado por las precipitaciones. También pueden ser nivo-pluvial o pluvio-nival, si recibe aportes de ambos y según el predominio de uno u otro.
A excepción de los ríos del norte, la mayoría de los españoles presentan un régimen fluvial irregular, con crecidas y estiajes.
Las cuencas fluviales se ordenan según la desembocadura: vertiente cantábrica, atlántica y mediterránea.
En España los recursos hídricos disponibles son superiores a las demandas totales, pero el agua está desigualmente repartida. Los recursos hídricos son importantes en las confederaciones del Norte, también en las del Duero, Tajo y Ebro. En cambio, mantienen un precario equilibrio las del Guadiana, Júcar, Pirineo Oriental y Canarias. Y especialmente deficitarias son las del Guadalquivir, Sur, Segura y Baleares.

Vertientes y cuencas hidrográficas. 

Los ríos cantábricos y gallegos son numerosos, caudalosos, gracias a las precipitaciones, y cortos. Algunos están muy contaminados, como el Nervión o el Miño. 
La mayoría de los ríos de la vertiente atlántica, debido a que la Meseta está inclinada hacia el Atlántico, son largos: Duero, Tajo, Guadiana.
En el Atlántico también vierte sus aguas el Guadalquivir.
Todos estos ríos acusan la sequía estival.
En la vertiente mediterránea, el único río largo y caudaloso es el Ebro, el resto transita por cuencas pequeñas con acusados desniveles. Sufren estiaje, llegando a secarse, pero en otoño, debido a las lluvias torrenciales, aumentan su caudal y provocan inundaciones destructivas.

Humedales.

Uno de los ecosistemas más ricos del mundo. Espacios vitales para la supervivencia. De sus terrenos inundados se obtienen alimentos, agua potable, materiales de construcción o bioquímicos. Dan cobijo a miles de aves migratorias, absorben los gases de efecto invernadero y en ellos se concentra la mayor parte de la biodiversidad mundial.
Durante mucho tiempo estos lugares no fueron valorados lo suficiente. Han sido lugares que se han llenado de basura o se ha construido encima de ellos.
En la actualidad siguen sometidos a una fuerte presión por la agricultura y el urbanismo. La sobreexplotación de los acuíferos, la contaminación, las especies invasoras o el cambio climático amenaza su supervivencia. 
En 1971 se creó el acuerdo de Ramsar, (Irán), un marco internacional para la conservación de los humedales.
En España se vienen protegiendo desde 1982, pero un 40% de ellos presenta un estado de conservación preocupante: Delta del Ebro, Tablas de Daimiel (Castilla- La Mancha), Albufera de Valencia, Bahía de Cádiz, Doñana, entre otros.

Usos del agua.
Los más importantes: agrícolas y ganaderos, y urbanos e industriales.

En España el mayor porcentaje de agua es para usos agrícolas y se va incrementando por la progresiva extensión de los regadíos. El regadío aumenta la productividad de la tierra permitiendo la diversificación de cultivos y la mejora del nivel de vida de los agricultores. Sin embargo, plantea problemas para la sostenibilidad de los recursos hídricos. Uno de ellos es la contaminación por el uso de abonos químicos, pesticidas y purines. Actualmente se ha prohibido el uso de productos contaminantes y se tiende a controlar el vertido de purines, parte de los cuales se transforman en abono. Para frenar el consumo del agua, se fomenta con ayudas económicas el riego por aspersión o goteo, en lugar de el de inundación. También, se ahorra agua manteniendo en buen estado los canales de riego y evitar regar a pleno sol. En las huertas mediterráneas se recurre a la explotación de caudales subterráneos por bombeo.

El consumo de agua para usos urbanos e industriales presenta una demanda inferior a la del consumo agrario.  Algunas industrias precisan agua para sus procesos de producción, (papel, cuero…), otras para refrigerar la maquinaria, limpieza y eliminación de residuos.
La provisión de agua para usos domésticos es prioritaria y presenta elevadas exigencias de calidad porque debe ser potable.
Los suministros domésticos y urbanos suelen combinar aguas fluviales con aguas de los acuíferos. El problema principal son las restricciones en épocas de sequía.
El crecimiento de urbanizaciones en las zonas litorales se ha convertido en un grave problema por el incremento de consumo de agua en verano, cuando menos hay.
En la actualidad el problema de contaminación se viene corrigiendo con el control de los vertidos y la obligación de instalar depuradoras.
Se tiende a reaprovechar el agua no potable de bañeras, lavadoras, etc, para rellenar las cisternas de los inodoros, limpieza de zonas urbanas o refrigerar industrias. 

Políticas hídricas, orientadas a la obtención de agua: políticas de trasvases, (derivar agua de un río a otro), desalinización del agua del mar, recuperación de acuíferos y saneamiento de los ríos.

Trasvases para corregir la desigual distribución del agua. El abastecimiento de algunas ciudades depende de pequeños trasvases de agua y de complejos sistemas de distribución. Son necesarias obras hidráulicas, costosos trabajos de ingeniería y bombeo, y se pierde mucha agua por evaporación.
Problemas: los trasvases pueden producir cambios en los acuíferos, limitaciones del uso del agua en la cuenca originaria y variaciones en los aportes de sedimentos.

Desalinización del agua del mar para satisfacer la demanda de agua en zonas deficitarias. Las plantas desalinizadoras son costosas, pero gracias a la técnica proporcionan agua de calidad. En España funcionan las de Canarias y Almería. 

Recuperación de los acuíferos. 
La extracción intensa de agua de los acuíferos ha hecho disminuir su nivel y además ha provocado la desecación total de áreas lacustres (lagos). En las áreas litorales se ha producido la entrada de agua del mar en los acuíferos y la salinización de los terrenos. La urbanización ha favorecido la filtración de aguas residuales, purines y productos químicos. Para solucionar estos problemas se a propuesto inyectar agua limpia en los acuíferos y depurar sus aguas, pero son procesos caros.

Saneamiento de los ríos. Se llevan a cabo diversos planes: control sobre vertidos industriales y urbanos, e instalación de colectores y plantas depuradoras para verter aguas limpias a los ríos que pasan por la ciudad.  

Los ríos de Andalucía.
En Andalucía el agua es un elemento escaso.
Los recursos más abundantes están en los ríos, destaca el Guadalquivir que acumula el 63% del agua superficial total.
Los recursos subterráneos están repartidos por todo el territorio, pero son especialmente abundantes en la depresión del Guadalquivir y el litoral mediterráneo.
La distribución del agua en Andalucía es desigual. Las zonas montañosas reciben más agua de la que consumen. Sierra Morena y las Cordilleras Béticas abastecen de agua el resto del territorio. La Depresión del Guadalquivir y el litoral mediterráneo necesitan recibir agua de otras áreas.
Los ríos andaluces tienen un caudal irregular y escaso. En verano sufren estiaje.
Hay dos vertientes.
Atlántica:  Guadalquivir, Tinto, Odiel, Guadalete y Guadiana. Afluentes del Guadalquivir son: Genil, Jándula, Guadalbullón y Guadiato.
Mediterránea: Guadalhorce, Guadalfeo, Andarax, Almanzora. Son cortos.



Tema V. Los paisajes naturales.

Gran biodiversidad en el territorio español por su situación, entre el Atlántico y el Mediterráneo, y también por el carácter tropical de las islas Canarias. También por la presencia de los sistemas montañosos que reproducen la gradación vegetal que se da en el resto de Europa. Pero además por haber servido la Península de refugio para especies vegetales y animales europeas durante los períodos glaciares, que en su adaptación al medio desarrollaron características propias.
La biodiversidad se ha visto afectada por la intervención humana, (acción antrópica), que ha transformado el paisaje sustituyendo bosques por cultivos. El 45% de la superficie de España está ocupada por alguna actividad agraria. Además, la expansión urbana y la construcción de infraestructuras y equipamientos ha ocupado un 10% del territorio en perjuicio de la vegetación natural.
El paisaje es resultado de la interacción de factores naturales y humanos. También es un producto social, fruto de la intervención de una cultura sobre un espacio.

La gestión del paisaje implica conocer los elementos que integran y condicionan cada paisaje, introducir medidas de protección y conservación, ordenación, planificación y gestión activa que garantice un uso racional y sostenible.
Del paisaje depende la calidad de vida de las personas. El paisaje se considera patrimonio y merece protección. 

Tipos de paisajes
-       Abióticos. Se dan en la alta montaña o el desierto. Vegetación mínima.
-       Bióticos. Presencia determinante de la vegetación. 
-       Antrópicos. Resultado de la actividad humana. Paisajes rurales o urbanos. Paisajes culturales.

Paisajes naturales
Los que son resultado de la interacción exclusiva de elementos abióticos y bióticos. 

Paisaje oceánico
Norte de la Península: cornisa cantábrica y Galicia.
Relieve accidentado.
Clima oceánico. Abundantes precipitaciones y temperaturas suaves por influjo del mar.
Ríos cortos, caudalosos y regulares.
Bosque caducifolio de hayas y robles. Landas y prados. 
Suelos silíceos: tierra parda rica en humus y ranker en las pendientes erosionadas.
Suelos calizos: tierra parda apta para el cultivo y terra fusca para bosques.

Paisaje Mediterráneo.
Al sur de la Cordillera Cantábrica.
Relieve: Meseta, montañas, cordilleras y depresiones en la Península, sierras de Baleares, colinas y depresiones de Ceuta y Melilla. 
Clima mediterráneo. Precipitaciones escasas, sequía en verano. Temperatura moderada en la costa y elevada amplitud térmica en el interior.
Ríos: 
-       Vertiente atlántica: en general largos y caudalosos, irregulares y con estiaje.
-       Vertiente mediterránea: salvo el Ebro son cortos y poco caudalosos, muy irregulares y con acusado estiaje.
-       Baleares, Ceuta y Melilla: arroyos y acuíferos.
Vegetación: bosque perennifolio de encina y alcornoque. Matorral, (maquia, garriga y estepa).
Suelos: 
Silíceo, tierra parda meridional, dehesas y pastizales.
Calizo, suelos rojos fértiles y terra rossa para pastos y dehesas.
Arcilloso, vertisuelos muy fértiles.

Paisaje de montaña.
Territorios situados por encima de los 1000 m de altitud.
Relieve de fuertes pendientes.
Clima de montaña: 
-       Precipitaciones por encima de los 1000 mm.
-       Temperatura media inferior a 10º, meses por debajo de 0º, inviernos fríos. Nieve.
Ríos de montaña, con caudal máximo en primavera por deshielo, nivo pluvial o pluvio nival. 
Vegetación escalonada en pisos.
-       Pirineo: encinas y robles, coníferas, prados y plantas rupícolas o roca desnuda.
-       Montaña Atlántica y Mediterránea: bosque típico de la zona, matorrales y prados.
Suelos:
Silíceo, rankers (erosionado) y tierra parda.
Calizo, rendzinas (rico en humus) y suelo pardo rojizo.  

Paisaje Canario 
Islas Canarias.
Relieve volcánico.
Clima:
-       En zonas bajas clima estepario o desértico. Pocas precipitaciones y temperaturas cálidas.
-       En zonas medias más precipitaciones y temperaturas bajan.
-       En zonas altas se reducen las precipitaciones y aún más la temperatura. 
Arroyos, torrentes y predominio de acuíferos.
Vegetación típica de la zona, endemismos: palmera, drago, sabinar, laurisilva, fayal-brezal y pino canario. 
Suelos volcánicos. 

Espacios naturales protegidos.
Es un aparte del territorio que se encuentra escasamente modificado por la acción humana y posee algún tipo de categoría de protección.
-       Parques nacionales o regionales (15). Los ecosistemas están poco alterados y debido a su belleza poseen grandes valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos. Son zonas muy protegidas por su fragilidad, destino turístico de primer orden. Doñana, Sierra Nevada, Tablas de Daimiel, Cabañeros, Guadarrama, Picos de Europa, (el más antiguo), Teide. 
-       Parques naturales (130). El valor natural es compatible con la actividad humana, pero exige una enorme gestión y un uso regulado, equilibrado y sostenible de los recursos. Cabo de Gata, Doñana,
-       Reservas naturales (121). Son espacios en los que se procura una protección de ecosistemas, comunidades o elementos biológicos que, por su rareza, fragilidad, importancia o singularidad están restringidas al personal científico.
-       ZEPA (644). Zonas de especial protección para las aves.

El Informe Anual del Inventario es un instrumento para el conocimiento y la planificación del patrimonio natural y de la biodiversidad.
El Plan Estratégico Estatal del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad es un instrumento para para el conocimiento y la planificación de ambas.

Según los criterios de la UNESCO, que selecciona áreas conocidas como reservas de la biosfera, España es uno de los países europeos con mayor diversidad de ecosistemas, hábitats y especies naturales.
Existe un Convenio Europeo del Paisaje para las políticas de ordenación y planificación territorial.
La UE obliga a la realización de estudios de impacto ambiental antes de hacer grandes obras públicas. 
Ciertas empresas están obligadas a realizar auditorias ambientales para obtener información y evaluarla, y cumplir con la legislación vigente. 


Paisajes culturales.
Consecuencia de la actividad humana.
La cultura es el resultado de los esfuerzos por resolver los problemas básicos cotidianos. Experiencia que se transmite generación tras generación.
Elementos que fundamentan la cultura: el medio, la estructura social, las creencias y la comunicación.
-       El medio natural. Contribuye a diferenciar las culturas entre sí. Cazadores o agricultores desarrollan culturas diferentes.
-       Estructura social. Las formas de parentesco, de familia, de clases sociales, de poder, etc., resuelven de forma distinta los mismos problemas.
-       Creencias. La religión contribuye a condicionar la cultura.
-       Los medios de comunicación contribuyen a consolidar y transmitir la cultura.

Categorías de paisajes culturales.
-       El diseñado y creado por los seres humanos intencionadamente: jardines y parques.
-       Paisaje evolucionado orgánicamente: resultado de un imperativo inicial de tipo social y económico que se desarrolla después en asociación y como respuesta al entorno natural.
-       Paisaje cultural asociativo: paisajes incluidos en la lista de patrimonio de la humanidad por las asociaciones culturales del elemento natural.

Evolución de los paisajes culturales.
Los paisajes culturales eran muy estables.
La industrialización los transformó radicalmente. Paso de una economía agraria a otra industrial, y de una sociedad rural a otra urbana.
La posmodernidad y la globalización dirigen y eliminan los paisajes culturales anteriores. De ahí la necesidad de protegerlos.
La conservación no debería ser una museificación o fosilización. Hay que evitar la homogeneización impuesta por el consumismo y la globalización.

Protección de los paisajes.
Diversas organizaciones internacionales se ocupan del paisaje y su dimensión cultural, UNESCO.
Desde 1992 el Comité del Patrimonio Mundial ha ido reconociendo qué sitios del mundo pueden ser calificados como paisajes culturales (historia, tradiciones, valores). 
2000, Convenio Europeo del Paisaje, (CEP), primer tratado internacional sobre la materia. Ratificado por España en el 2007, llevó a la elaboración de un Plan Nacional de Paisaje Cultural.
La Estrategia Territorial Europea (ETE), adoptada por la UE en Potsdam (1999), incluye los pasajes culturales dentro del patrimonio cultural de la UE.
Según el Plan Cultural de España (2012), un paisaje cultural es el resultado de la interacción en el tiempo de las personas y el medio natural, cuya expresión es un territorio percibido y valorado por sus cualidades culturales, producto de un proceso y soporte de la identidad de una comunidad.
El paisaje cultural es una realidad dinámica, resultado de los procesos que se producen a lo largo del tiempo en un territorio.

Repercusiones medioambientales de las actividades económicas.
El cambio climático.

A lo largo de la historia el planeta ha sufrido cambios climáticos.
En los últimos años la cantidad e intensidad de las acciones humanas sobre el planeta son tantas que están induciendo a notables transformaciones de las condiciones climáticas, y a una gran velocidad, lo que impide adaptarse a las nuevas circunstancias.
Para referirse al cambio climático de origen humano se usa también la expresión cambio climático antropogénico.

La energía solar calienta el suelo terrestre, el cual devuelve al espacio exterior una parte de dicha energía mientras que el resto es retenido por los gases de las capas superiores de la atmósfera, lo cual provoca el calentamiento o efecto invernadero. Sin este efecto la temperatura de la Tierra sería de unos -22º, los océanos podrían helarse y la vida humana sería imposible. Gracias al efecto invernadero la temperatura promedio es de 14º.
Lo preocupante es que en los últimos tiempos la proporción de gases que provocan dicho efecto, (CO2, metano, CFC, etc.), se ha elevado enormemente. Consecuencia: se origina el calentamiento global.
Tiene un efecto directo en los océanos, cuya temperatura media ha aumentado. Esto, unido al aumento de la temperatura del aire, provoca el deshielo de grandes placas heladas en las zonas polares y en los glaciares terrestres.
El agua de los océanos tiende a expandirse y a reducir su enorme capacidad de absorción de CO2, además de afectar a ecosistemas marinos básicos como el de las algas, que está en la base de la cadena trófica de los animales marinos.
El aumento de la temperatura de los océanos puede transformar el ritmo y fuerza de las corrientes, y su influjo en los continentes. Las alteraciones térmicas pueden influir también en el incremento de huracanes y tifones.
Diversos cálculos afirman que el nivel de los mares se eleva casi 10mm por año, es posible que en los próximos 50 años desaparezcan muchas playas españolas.  
Observatorios españoles han detectado en el periodo 1971-2014 un descenso en la precipitación invernal, el número de días de nieve desciende. Por el contrario, se detecta un alza de los días con temperatura media por encima de los 15º, una tendencia al aumento de las olas de calor. 

La destrucción del paisaje.
Las acciones de los seres humanos introducen elementos distorsionadores.
La lluvia ácida. 
Las emisiones de azufre y nitrógeno de la atmósfera reaccionan al entrar en contacto con el oxígeno, el vapor de agua y la luz, y producen principalmente ácido sulfúrico y ácido nítrico. Estos elementos precipitan en forma de lluvia ácida.
Los principales problemas son la acidificación de los suelos, de las aguas superficiales y acuíferos, y la corrosión de edificios, monumentos y construcciones.
La deforestación.
Incrementa en un 20% las emisiones de CO2, que los árboles talados frenarían a través del proceso de fotosíntesis si no hubiesen desaparecido. Además agudiza la pobreza de millones de personas y a muchos más si la tala indiscriminada y abusiva de árboles no se detiene. 
Erosión y desertificación.
Una de las consecuencias más graves del proceso de destrucción del paisaje vegetal es la erosión que genera desertización o degradación del suelo y los recursos ecológicos. España es el país de la UE con mayor índice de desertización, agravado por los efectos del cambio climático. El único remedio es la recuperación de la cobertura vegetal protectora.
Incendios.
Una de las principales causas de destrucción de los paisajes vegetales.
Causas de los incendios:
Sequedad de los veranos.
Abandono de las explotaciones agrarias, disminución de la población y actividades rurales.
Obtención de madera barata. 
Obtención de pastos para el ganado
Creación de zonas edificables.
Aumento de las segundas residencias y el uso de los todoterrenos. 

Durante años la gestión forestal consistió en planta pinos y eucaliptos, especies de crecimiento rápido y útiles para fabricar pasta de papel. 

La huella ecológica.
Es un indicador de sostenibilidad que resume, para cada individuo, cuál es el área necesaria para producir los recursos que utiliza y asimilar los residuos que genera.
Evalúa el impacto sobre el planeta de un estilo de vida.
La biocapacidad media del planeta por habitante se ha estimado en 1´7 hectáreas, pero cada ser humano está gastando la cantidad de 2,9 has, estamos consumiendo más recursos y generando más residuos de los que el planeta puede generar y admitir.
La huella ecológica por habitante en España ha ido en aumento. Actualmente se sitúa en torno a 4 has. 



Tema IX. Sector terciario.

Tema IX. Sector servicios. El sector terciario está orientado a satisfacer las necesidades y demandas de la sociedad. Característic...