lunes, 6 de enero de 2020

Tema VI, La población española. Emigración e inmigración.

Tema VI.
La población española. Emigración e inmigración.

La demografía es la ciencia que estudia las poblaciones humanas, los nacimientos, las defunciones y los movimientos migratorios.

La población es un conjunto de seres humanos que viven en un territorio.
Territorio de referencia: estados, provincias y municipios.
Los datos demográficos provienen de los padrones, censos y registros civiles.

Censo:  es el recuento de la población de un país que nos aporta información sobre el volumen de la población, su composición por sexos y edades, estado civil, tamaño de la familia, nivel de estudios, profesión, renta, etc.
Padrón municipal: es un registro de competencia local que contabiliza nacimientos, defunciones y cambios de residencia a nivel municipal. Se actualiza con frecuencia.
El registro civil: contabiliza nacimientos, matrimonios y defunciones. 

El INE es el Instituto Nacional de Estadística, con los datos que le proporcionan los anteriores realiza estadísticas del movimiento natural de la población.

Indicadores demográficos:
Densidad de población es el número de habitantes/Km2.
Tasa de natalidad es el número de nacimientos/población total x 1000.
Tasa de fecundidad es el número de nacimientos/mujeres en edad fértil (15 a 49) x 1000.
Tasa de mortalidad es el número de defunciones/población total x 1000.
Tasa de mortalidad infantil es el número de fallecidos menores de 1 año/nacidos vivos x 1000.
Esperanza de vida es el número de años que se espera que viva una persona.
Crecimiento natural o vegetativo de la población es la diferencia entre la natalidad y la mortalidad. Si los nacimientos superan a las defunciones el crecimiento es positivo y la población crece. Si la mortalidad es más elevada tiende a disminuir.
Crecimiento real es el crecimiento natural más el saldo migratorio.
Saldo migratorio es la diferencia entre la emigración y la inmigración. Negativo si pierde población, positivo si gana. 
Migración es el movimiento que hacen la personas para cambiar de residencia. 
Emigración es la salida de un país de origen.
Inmigración es la entrada a otro país.
Éxodo rural es el movimiento de la población del campo a la ciudad.  

Régimen demográfico antiguo:
Se caracteriza por una alta natalidad y mortalidad.
Poca esperanza de vida.
El crecimiento de la población se estanca.

Régimen demográfico de transición.
La natalidad sigue siendo alta pero la mortalidad empieza a descender gracias a las mejoras en alimentación, higiene y uso de vacunas. La población crece.

Régimen demográfico moderno.
Desciende la natalidad, se tienen menos hijos.
Desciende la mortalidad.
Aumenta la esperanza de vida.
La población no crece.

En la actualidad aumenta la mortalidad porque el número de ancianos es considerable.


Evolución de la población española.

El régimen demográfico antiguo se extendió desde el Neolítico hasta el s XIX.
Una elevada natalidad, fecundidad media de 5 hijos por mujer, y la mortalidad infantil hacía estragos durante el primer año de vida y continuaba elevada hasta los 7 años.
Alta mortalidad debida a epidemias, malas cosechas, guerras y catástrofes naturales.
La esperanza de vida era solo de 35 años, por las duras condiciones de vida, falta de higiene y escasez de recursos médicos.
La población no aumentaba. 

Desde 1920 hasta 1980 la natalidad continuó siendo alta pero la mortalidad empezó a descender gracias a las mejoras en la alimentación y en la higiene. Hubo un notable crecimiento demográfico.
La Guerra Civil significó un paréntesis en esa tendencia.
Pasada la posguerra, desde finales de la década de 1950 hasta 1970 se produjo un gran aumento de la población joven. 
Se produjo un importante éxodo rural desde el campo a las zonas industriales de País Vasco, Cataluña y Madrid. También una migración exterior hacia Europa y América Latina.

En la década de los 80 la mortalidad continuó bajando, debido a los avances en la higiene y en la medicina, pero lo llamativo fue la disminución de la tasa de natalidad, que se acercó en 1990 a la tasa de mortalidad.
Las causas que provocaron esta reducción fueron económicas y sociales. El desempleo, el costo de la crianza, la incorporación de la mujer al mercado laboral, el uso de anticonceptivos, la baja mortalidad infantil, el aumento del consumo.
El descenso de la natalidad coincidió con la escolarización obligatoria, la prohibición del trabajo infantil y el establecimiento de pensiones por jubilación.

En la actualidad España se caracteriza por presentar unas tasas de natalidad y mortalidad muy bajas y un crecimiento de la población nulo o negativo.
La esperanza de vida se sitúa en los 83 años.
En 1990 se apreció un aumento de la natalidad debido a la llegada de inmigrantes extranjeros jóvenes que formaron familias. 

La natalidad en España.

Desde principios del siglo XX ha mostrado una tendencia descendente, se intensificó desde finales de la década de 1970. Hubo un escaso crecimiento natural y además aumentó la esperanza de vida, como consecuencia se produjo un envejecimiento de la población. 
A partir del 2000 hubo un repunte de la natalidad, la más alta registrada desde finales de la década de 1980. 
Causas: llegada a la edad fértil de las mujeres nacidas a finales de los años 60 (generación baby boon), llegada masiva a España de inmigrantes extranjeros jóvenes atraídos por la buena situación económica. 
Desde 2008 la natalidad ha vuelto a descender debido a la crisis económica, la disminución de inmigrantes y la disminución del número de mujeres.
En 2014 se igualó el número de nacimientos y defunciones. 

La mortalidad en España.

A lo largo del siglo XX hasta la actualidad la mortalidad ha caído y ha aumentado la esperanza de vida. Se ha producido un envejecimiento de la población.
Causas de la mortalidad: enfermedades cardiovasculares, tumores y accidentes de tráfico, (corazón, cáncer, coche).
La tasa de mortalidad infantil es muy baja.

Nupcialidad y fecundidad.

En la actualidad hay un gran aumento de parejas de hecho y familias monoparentales.
En 2014 el número medio de hijos por mujer fue de 1,32, lo que representa el índice más bajo de la UE. La población no crecerá porque habrá menos mujeres en edad de procrear. 
La edad media de maternidad está estabilizada en torno a los 32 años. Se debe a la dificultad que representa tener hijos sin tener una seguridad laboral.
Para que una generación sea estable, es necesario que una generación relevada por la siguiente. Este reemplazo se alcanza con un promedio de 2,1 hijos por mujer.
La inmigración ha modificado la tendencia a la baja, pero no es suficiente. 

España es el quinto país mas poblado de la UE, sin embargo, su población disminuye. El incremento de los últimos años se debe a la inmigración.
En 2014 salieron de España más personas de las que llegaron.
Tras una etapa de inmigración (2002-2009), España ha experimentado en 2015 una emigración importante.
Existen diferencias entre comunidades por razones sociales y económicas. Las comunidades más envejecidas son: Asturias, Galicia y Castilla-León. Las que tienen más crecimiento natural: Murcia, Madrid y Baleares. 

Estructura de la población española.

La pirámide de población es un gráfico que representa la estructura por sexos de una población. Se divide en dos partes: a la izquierda se representa a la población masculina y a la derecha a la femenina. En el eje vertical se representan las edades en intervalos de 5 años. Cada escalón indica el porcentaje de individuos que tienen la misma edad. Para analizar una pirámide se consideran tres grupos de edadespoblación joven, (desde el nacimiento hasta los 14 años), población adulta, (15-64), y población anciana, (65 en adelante).
Una pirámide expansiva corresponde a una población joven (forma triangular, con base muy alargada y cúspide corta y estrecha).  
Una pirámide estable corresponde a una población adulta, (forma de campana, con base algo estrecha). 
Una pirámide contractiva corresponde a una población envejecida (forma de bulbo o urna, con la base muy estrecha y alargamiento de la cúspide).
En función de esos modelos la de España es contractiva, propia de países desarrollados, con baja natalidad y elevada esperanza de vida.
Características:
-       Estrechamiento de los primeros escalones.
-       Notable ensanchamiento del cuerpo central, 35 - 49 años, población nacida en la etapa 1966-1980 + inmigrantes.
-       Escalones superiores, grupos de mayor edad, alargamiento y ensanchamiento.
Si se considera la distribución por sexos en 2015 el 50,9% eran mujeres y el 49,1% hombres. Nacen más hombres que mujeres, pero la mortalidad es mayor en el caso de estos. Causas: Guerra Civil en el pasado, accidentes laborales, biológicas, etc. 
La población envejece porque disminuye la natalidad y crece la esperanza de vida, 86 años para las mujeres y 81 para los hombres.
El envejecimiento plantea retos: mantener las pensiones, servicios sociales y sanitarios suficientes para atender a esta población.

Distribución de la población.

La población española se distribuye de manera desigual.
Las mayores densidades se encuentran en la periferia de la Península y en las islas. El interior está poco poblado, excepto Madrid.
España es un país poco poblado:  46 600 000 habitantes, densidad de 92,1 hab/km2.
Las zonas más pobladas están junto a las costas y valles adyacentes debido a que en las fachadas marítimas se ha producido un mayor desarrollo económico.
La población se concentra en ciudades o grupos de ciudades de alta densidad: Barcelona y su área metropolitana, Valencia, Alicante-Elche-Murcia, Sevilla- Cádiz-Málaga-Granada, Gipuzkoa-Bizkaia-Cantabria, Gijón-Oviedo, A Coruña-Vigo, y también los archipiélagos de Baleares y Canarias.
En el interior Madrid y su extensa área metropolitana que se extiende hacia Toledo y Guadalajara. 
Otras ciudades del interior muy habitadas son Zaragoza y Valladolid. 
Las zonas menos pobladas Castilla y León, Castilla-La mancha, Aragón, Extremadura y Galicia. 

La población activa española.

En España la población activa ha aumentado a medida que ha crecido la población y a causa de la incorporación de la mujer al trabajo.
A medida que una sociedad se desarrolla, tiene lugar un trasvase de población activa desde la agricultura a la industria y de la industria al sector terciario o servicios.
La población activa es el conjunto de personas de 16 y más años que están ocupadas, que trabajan en cualquier sector económico. También se incluyen las personas que están buscando trabajo por primera vez o las que están en paro.
La diferencia entre la población activa y la población ocupada es la población en paro, que a partir de la crisis económica ha ido en aumento, principal problema de nuestro país.
En el 2013 la tasa de paro alcanzó el record del 26%, el posterior descenso fue consecuencia de la emigración al exterior. 
Los datos de la Encuesta de Población Activa reflejan que un 21% son contratos temporales y muchos de ellos a tiempo parcial.
En tiempos de crisis, el sector empresarial presiona para liberalizar la contratación y poder emplear y despedir a los trabajadores según las necesidades de la empresa. Los sindicatos proponen recurrir a otro tipo de medidas.
El Estado incentiva la contratación laboral y los contratos indefinidos.
Cuando hay crisis las empresas limitan costos de mano de obra e, incluso, algunas cierran. Si la coyuntura es expansiva, la tasa de paro suele bajar.
España desde mediados del siglo XX ha soportado tres crisis económicas. La del petróleo en la década de 1970 por la subida de los precios del carburante, la de 1990 por la automatización e informatización de los procesos productivos, y la de 2007 financiera.
Según la encuesta de Población Activa, a principios de 2016 había casi 5 000 000 de parados, una de las cifras más altas de Europa. Las personas más perjudicadas son los jóvenes que buscan su primer empleo, los menores de 25, los mayores de 40 y las minorías étnicas. 
Las comunidades autónomas donde más se ha deteriorado el mercado laboral han sido las que tenían una mayor dependencia del sector de la construcción y del sector servicios, principalmente del turismo. En otras como Asturias, Cantabria, País Vasco, Rioja, Navarra y Madrid, la recuperación en contratos parece ser mayor.
Las personas en paro reciben un subsidio de la Seguridad Social durante un tiempo máximo de dos años.
Las mujeres siempre han trabajado, pero su trabajo no era reconocido como tal, (cuidado de los hijos, de las personas mayores, trabajo en el campo y en el hogar). Con la llegada de la sociedad del bienestar, se ha asegurado las pensiones de las personas mayores, se ha iniciado el proceso de planificación familiar y se ha limitado el número de hijos. Además, las mujeres han tenido la oportunidad de formarse y ocupar un puesto de trabajo remunerado. Así muchas han podido independizarse económicamente. En la actualidad, el trabajo doméstico no es una actividad femenina sino una responsabilidad compartida. La situación de la mujer en España ha mejorado mucho pero todavía existen casos de discriminación, como la diferencia de salario.  

Las migraciones.

La emigración es la salida de población desde un lugar de origen.
La inmigración es la llegada de población a un lugar de destino.
El saldo migratorio es la diferencia entre ambas.
Las causas de las migraciones pueden ser.
·       Producidas por catástrofes naturales.
·       Políticas, (guerras y persecuciones).
·       Económicas, (falta de trabajo).
Las migraciones pueden ser temporales o definitivas, regulares o irregulares y voluntarias o forzadas.
Las migraciones del pasado estuvieron protagonizadas por los europeos.
En la actualidad las grandes migraciones las hacen personas de África, Asia y América Latina, que se dirigen hacia los países ricos de Europa, Norteamérica y Japón.
Los países emisores pierden población joven.
Los tipos de emigrantes se dividen en: sin papeles, obreros sin cualificar, mano de obra cualificada con contratos temporales, mano de obra muy cualificada y jubilados de países ricos.

Los movimientos migratorios en España.
Las migraciones en España se clasifican en transoceánicas históricas y migraciones modernas. 
Las transoceánicas se produjeron desde finales del siglo XV hasta la Segunda Guerra Mundial, con destino a Hispanoamérica. Al principio fueron migraciones coloniales, que implicaba poca salida de población. Posteriormente, a mediados del siglo XIX, gracias a la industrialización y los barcos de vapor la emigración se hizo masiva. En el período 1911-1915 se alcanzaron las cifras más altas de emigrantes, los destinos favoritos eran Cuba y Argentina. La mayoría de los emigrantes eran gallegos, asturianos y canarios, familias de campesinos con poca cualificación. Con la crisis de 1929 el flujo de emigrantes se redujo. Después de la Guerra Civil, muchos exiliados se refugiaron en América. Con la segunda Guerra Mundial volvió a reducirse. En 1950 se reactivó, con destino a Venezuela y Brasil. Posteriormente, con las crisis políticas y económicas que han venido sufriendo los países Sudamericanos, se ha reducido.

Migraciones interiores.

Las migraciones campo-ciudad se desencadenaron cuando aumentó la población rural pero disminuyó la dedicación a la agricultura, a la vez que en las ciudades aumentaba la mano de obra en la industria y servicios.
Durante la primera década del s. XIX, el aumento de población más significativo en España tuvo lugar en las áreas rurales. Eran regiones con dificultades socioeconómicas originadas por la escasa productividad de la tierra, el predominio de los latifundios y la fuerte presencia de población jornalera o el dominio de minifundios, y la escasez de tierras.
Con el desarrollo de las comunicaciones y ante la demanda de mano de obra que necesitaba la industria la población se dirigió a las ciudades, se iniciaba así una fuerte migración campo-ciudad. 
La mejora de la economía favoreció un proceso de mecanización de la tierra que originó una disminución de la necesidad de mano de obra agrícola y como consecuencia un nuevo incremento de emigración.
Durante las décadas de 1950, 1960 y 1970, el flujo migratorio fue considerable. En 2001 once provincias españolas registraron menos habitantes que en 1900. Las más afectadas fueron Teruel y Soria. También Lugo, Orense, Zamora, Ávila, Palencia, Segovia, Cuenca, Guadalajara y Huesca.
Las zonas de recepción fueron las áreas industriales de las provincias de Madrid, Barcelona y País Vasco.
El mayor crecimiento demográfico de la década de 1960 lo experimentaron Madrid y Barcelona, seguidas de Valencia, Bizkaia y Alicante.
Respecto al origen y destino la población de Castilla-León y Castilla-La Mancha se dirigió a Madrid, y los emigrantes andaluces y extremeños lo hicieron a Barcelona.
La llegada masiva de inmigrantes planteó graves problemas a las ciudades receptoras, debido a la escasez de viviendas y a la insuficiencia de infraestructuras para dar respuesta al rápido crecimiento demográfico.
Las migraciones interregionales cesaron cuando cambiaron las condiciones económicas. 

Migraciones exteriores. 

A partir de 1950 tuvo lugar un importante movimiento migratorio de mano de obra agraria e industrial desde los países del sur de Europa a los países más industrializados de Europa occidental. Fueron movimientos de mano de obra, primero italiana, y después, española. Posteriormente de otros países europeos del sur incluso del norte de África.
Para España el momento de máxima expansión de la emigración a Europa tuvo lugar entre 1050-1973. 2,6 millones de trabajadores españoles se movilizaron a los países industrializados.
Esta elevada migración exterior estuvo provocada por el fuerte crecimiento económico después de que EEUU pusiera en marcha el Plan Marshall (1948) y la posterior creación del Mercado Común (1957).
Los emigrantes que partieron hacia Europa procedían de todos los territorios de España, especialmente de Andalucía y Galicia, Valencia, Murcia, Extremadura y Castilla-León. Era una emigración con contrato temporal de trabajo, uno o dos años, aunque un importante número de trabajadores se quedó de manera permanente en los países de acogida.
Los principales países receptores fueron Francia, Alemania y Suiza. Vieron grandes ventajas: mano de obra barata y poco conflictiva que podía contratar de forma temporal.
La mayoría de los trabajadores eran hombres jóvenes que realizaban tareas poco cualificadas en la agricultura, la construcción, la industria y minería. Trabajos duros y mal pagados.

Consecuencias de las migraciones exteriores. 

-       Disminución de la población y cambio en la distribución territorial.
-       Entrada de divisas en España, dinero que enviaban los emigrantes a sus familiares.
-       Disminución de la presión social que provocaba el paro.
-       Desarraigo. Pérdida de las raíces. 

La crisis del petróleo de 1973 significó el final de las grandes migraciones exteriores. Aumentó el paro. Los países receptores restringieron la entrada de trabajadores y muchos emigrantes se vieron en la necesidad de regresar. 

España se convierte en país de inmigrantes.

A finales del siglo XX, el desarrollo económico trasformó España y se convirtió en un país receptor de inmigrantes.
-       Jubilados procedentes de Europa Central y del Norte.
-   Directivos de empresas multinacionales, trabajadores de alto nivel profesional, deportistas y artistas. Procedentes en su mayoría de la UE.
-       Refugiados políticos que han huido de su país por guerras o violencia.
-      Habitantes de países pobres de América del Sur, Europa del Este, África y Asia en busca de trabajo y mejores condiciones de vida. La UE y España llevan a cabo un proceso de regulación, pero existe una entrada clandestina de muchos de ellos, los sin papeles, que lo hacen con ayuda de mafias poniendo en peligro su propia vida.

La población extranjera en España.

En 2012 residían en España 5,7 millones de extranjeros. Su número descendió en 2015 a 4,7 millones. Muchos regresaron a sus países de origen con la crisis.
La mayoría de los inmigrantes tiene entre 16 y 44 años.
Por países son originarios de Rumanía, Bulgaria, Marruecos, China, Ecuador, Colombia y Bolivia. Los jubilados proceden de Reino Unido, Alemania e Italia. 

Caminos de la inmigración.
Los inmigrantes irregulares procedentes de países subsaharianos siguen dos rutas. Una desde Marruecos a Gibraltar, Ceuta o Melilla. Otra desde Senegal o Mauritania a las islas Canarias. Suelen hacerlo en pateras o cayucos, y escondidos en camiones. España tiene acuerdos con los países de origen para evitar la clandestinidad, estos se comprometen a vigilar sus costas a cambio de ayudas económicas.

Debate sobre la inmigración. Ventajas y desventajas.

-       La inmigración aporta mano de obra joven y dispuesta a realizar los trabajos más diversos en agricultura, hostelería, construcción, servicio doméstico y cuidado de personas mayores. Pagan impuestos, consumen y revitalizan el mercado de la vivienda.
-       Aumenta la población. En su mayoría son jóvenes en edad de procrear.
-     Multiculturalidad. Pone en contacto culturas diversas, otras formas de vivir, diferentes gastronomías, música, moda, etc.
-       Desarraigo, problemas de adaptación.
-       Falta de servicios sociales que cubran las necesidades de la población: hospitales, escuelas, etc. 
-       Rechazo social, xenofobia.

Derechos de los inmigrantes.

-       Reagrupación familiar. La mayoría de los inmigrantes desea traer su familia a España. Existen trámites y requisitos para pedirla.
-       Asilo para los que sufren persecución. Algunas peticiones son desestimadas si se sospecha que se trata de inmigración ilegal encubierta.

Política de la UE.

2008, Pacto Europeo de Inmigración y Programa de Estocolmo. 
Frontex (agencia de gestión de fronteras).
Eurosur, Sistema Europeo de Vigilancia de Fronteras.
Objetivos: emigración legal y ordenada, control de acceso, regulación de la permanencia, políticas de acogida y retorno, garantías laborales, vigilancia de fronteras.

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